El domingo, el último día, me levanté muy fresco a pesar de haber dormido apenas cuatro horas con todo el lío de hacer de okupa en habitaciones ajenas y los ronquidos de Richter. Así que, como el día anterior, tocó ir a correr hasta la playa y seguir con los juegos que serán muy para que los niños se lo pasen bien, pero anda que no se cansan las piernas, y más después de todo el tute que nos habíamos…
Fuente : Ikublog (Suscribirse)
Temas : Japón

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